las parejas se separan por lo mismo que se juntan” justamente las personas se ven atraídas por las diferencias en la pareja, dichas diferencias son atractivas en el momento del enamoramiento dado que se toman tal cual son las diferencias del otro y no solo se aceptan las diferencias sino que se toman como un sentido de completud se formula la idea de la media naranja en donde se concibe al otro como parte de uno mismo, abandonando el concepto de “individuo” para tomar la idea del “alma gemela” o dicho de otra manera el “alma siamés” en donde no caben las ideas de uno sin la participación del otro. No obstante el enamoramiento es una etapa que dura entre 15 minutos a 6 meses y una vez pasada esta etapa comienzan las peleas por estas mismas diferencias que juntaron la pareja la primera vez.
Cabe mencionar que la personalidad de cada individuo está formada de una mezcla única de rasgos que le definen tal cual es ante el mundo, sin embargo en todo individuo se encuentra la dicotomía de caracteres en la cual se puede observar que en donde sobresale un rasgo de fortaleza existe también en el mundo interior un rasgo opuesto de debilidad y que en el proceso formativo perdió su protagonismo, sin embargo sigue ahí; por lo tanto cuando existen en las parejas discusiones con respecto a las características del otro (como ser la impulsividad, la generosidad “excesiva” la pasividad, la agresividad entre otras) es en realidad una pelea con este rasgo opuesto que no ha obtenido su oportunidad de sobresalir en la personalidad, no se ha desarrollado y por la tanto convierte las discusiones de pareja en una discusión de proyecciones.
La solución radica en encontrar en la pareja un maestro no un enemigo tomando conciencia de los rasgos que me molestan en el otro y buscarlos dentro de mí, para integrarlos a mi personalidad de manera activa mas no totalitaria y así convertirme en una personas entera que no necesita de una media naranja que le complete si no alguien con quien compartir un espacio juntos.
Autor: Sonia Amador Sussmann



